En Kennedy, donde viven más de un millón de personas, el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado recae de manera desproporcionada sobre las mujeres. En esta localidad, el 32,6% de ellas tiene como actividad principal estas labores. Además, existe una alta carga en hogares con jefatura femenina, muchos de ellos monoparentales y con responsabilidades simultáneas de cuidado de niñas, niños y personas mayores.